Poda de arboles frutales
Entre las principales ventajas de la poda en los frutales
se encuentran:
•Permite la reducción del tamaño de la planta.
•Favorece una ramificación adecuada, lo que garantiza la
cantidad, el tamaño y la distribución de las ramas.
•Mejora la aireación y la luminosidad interna de la planta.
•Hace más efectivo el control de las plagas.
•Favorece la efectividad y la eficiencia de las aspersiones
foliares de los productos aplicados.
•Logra un incremento neto de la cantidad y la calidad de los
frutos.
ASPECTOS A CONSIDERAR PARA REALIZAR LA PODA EN LOS
FRUTALES
• Definir el objetivo y el tipo de poda que se va emplear.
•Conocer el modo correcto de ejecutar la poda según la especie
de frutal.
• Definir la época recomendada para su ejecución.
•Emplear las herramientas adecuadas y prepararlas para su
uso.
•Hacer cortes limpios, sin desgarraduras y con una ligera
inclinación para evitar acumulaciones de agua.
•No dejar tocones si se remueve totalmente una rama.
•Aplicar productos cicatrizantes cuando se produzcan desgarraduras
o grandes cortes.
•Recoger los restos de poda para su posterior empleo en la
producción de compost o humus de lombriz.
Resolver
Técnicas de Poda para Árboles Frutales según el video.
1. Verdadero o Falso: Al podar un árbol frutal, no es necesario quitar las ramas secas y enfermas.
2. Verdadero o Falso: Las ramitas son ramas que generalmente son más largas de 40 cm.
3. Verdadero o Falso: El mejor momento para podar árboles frutales de hoja caduca es durante el invierno.
4. Verdadero o Falso: Cortar al ras con el collar de la rama es el método recomendado para podar ramas grandes.
5. Verdadero o Falso: Es importante podar en días secos y soleados para evitar infecciones en los cortes.
¿Cuál es el mejor momento de podar?
Para empezar, tenemos que tener en cuenta cuál es el periodo
de latencia. El invierno es el mejor momento para podar los frutales. La clave
está en ese momento de hibernación, que hace que la planta esté en reposo. Es
crucial que no se haga cuando no está helando, para que la superficie expuesta
con el corte (que está más sensible) no se debilite más de la cuenta y pueda
poder cicatrizar correctamente.
Pasos que se deben seguir en una poda:
En primer lugar, hay que cortar las ramas secas o dañadas. Esta es la labor de saneamiento de la poda. Las ramas enfermas o rotas son las primeras que han de salir. Es importante estar concentrados en la labor que realizamos, pero teniendo en cuenta el conjunto del árbol, para que la labor de corte sea equilibrada.
Seguidamente, cortamos las ramas que caen para abajo, que son las que no van a aportar beneficios a la copa del árbol. Hay que buscar el equilibrio en cuanto a longitud y frondosidad. Con ello, vamos a intentar que el árbol no se incline hacia un lado u otro (cuando tenga hoja y fruto, tenemos que intentar que no se tuerza con el peso).
Después vamos con los chupones. Son ramas, como os contábamos, que tienen crecimientos verticales muy fuertes, que roban la energía al árbol, y además roban aire y luz, por su frondosidad. Las pequeñas ramitas que parecen tan inocentes, al final se desarrollan rápidamente acaban robando esa savia a las ramas principales, que son las que se deben cuidar, porque han de fructificar. Pero, atención, hay que identificar las ramas cortas con yemas redondeadas, que son las que no terminan en madera puntiaguda (porque esas se desarrollarán en flor y posteriormente fruto, con lo que cosecharemos ahí). Al año siguiente, eso sí, podemos cortar esa rama una vez terminada la cosecha. En caso de que sean muy abundantes, en los chupones se puede llegar a usar motosierra, porque es más fácil en caso de una plantación con muchos manzanos.
Si hay dos ramas paralelas, elegimos la más frondosa y que dote de equilibrio y limpieza a la copa. Las ramas que van hacia arriba, en dirección del cielo, o las que perjudican porque se están continuamente rozando con otras, también se puede y se deben podar.
En el caso del corte, es crucial que se haga en ángulo para que el agua de lluvia posteriormente no se deposite en el corte y lo pueda estropear. Usar una masilla sellante después del corte, tapando la herida, es crucial para evitar que no entren hongos o agua y que perjudique la cicatrización. Gracias a los cicatrizantes específicos para podas e injertos logramos proteger los cortes realizados. Es importante sellar los cortes gruesos, no tanto los leves. Tapar ayuda a que no entren enfermedades y se eche a perder el árbol
Por último, una buena poda mejora la fructificación gracias a la aireación, al término de la poda principal, se puede despuntar la copa, para que la estructura general del árbol quede completamente equilibrada.



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